LINDA PASTAN
El último de nuestros tíos es un libro de poesía escrito en la etapa de plena madurez de su autora, que profundiza en sus obsesiones de siempre: las complejidades e ilusiones de la vida doméstica, la familia, el matrimonio, la maternidad, el dolor y la muerte, siempre desde la perspectiva de una mujer irónica y tierna, sensitiva y culta. Con un tono sobrio, desasido y estoico, Pastan disecciona la herida que queda tras la pérdida de un ser querido, haciendo inventario de cuanto el tiempo arrastra a su paso, de la difícil transición entre generaciones y de los fantasmas que habitan nuestro vacío. * * * La poesía no es un código que haya que descifrar, sino una forma para ver con los ojos cerrados, de producir cortocircuitos entre las conexiones habituales hasta que leona y rodilla llegan a ser lo mismo. Aunque no es una cura, puede ofrecer consuelo, de la misma manera que una sábana fresca consuela al cuerpo moribundo; de la misma manera que un vaso de agua fría bien puede ser una estación de paso en el inevitable camino de la sed. Un vaso de agua fría