ALBERTO VALENCIA
Olvídese de los mapas: el Caribe es una trampa puesta al destino. En esta novela, Alberto Valencia Zableh nos advierte que ser caribeño es una condición incurable, un sabor de sal que se confunde con la memoria y un calor que ningún invierno puede apagar. El último día en el Caribe arranca con el estruendo de una risa que duele de felici- dad y se interna en la reconstrucción vibran- te de una vida donde el mar es el único espejo que no miente.
A través de la mirada de Lorenzo, Valencia Zableh disecciona la herencia de los afectos, la mitología de las parrandas y la melancolía de quien sabe que el cierre de una historia no necesita palabras. Sin artificios, esta es una pieza de orfebrería sobre la orfandad de quien se va y la victoria de quien comprende que, aunque la marea baje, el sol del 28 de diciembre seguirá latiendo, eterno, en el corazón de su biografía.