LIDIA CHUKOVSKAIA
Febrero de 1949. Nina Sergeievna, escritora y traductora, es uno de los privilegiados a los que la Unión de Escritores ha concedido un mes de descanso en el campo, lejos del estrés de Moscú. Oficialmente, se supone que debe descansar o trabajar en sus traducciones, pero lo que hace es escribir una historia sobre la desaparición de su marido durante las persecuciones estalinistas de 1938, para liberarse así de su propia pesadilla. En una casa de campo finlandesa, en mitad de bellísimos paisajes nevados, Nina se sumerge en su historia mientras convive con otros traductores, autores y cineastas serviles al régimen.